El Gobierno aprueba una dura e “histórica” reforma laboral que abarata el despido

  • La indemnización será de 33 días por año trabajado. Las principales novedades son:
  El Gobierno aprueba una dura e “histórica” reforma laboral que abarata el despido
REPÚBLICA | MADRID Publicada el 10-02-2012

Esta reforma laboral es la sexta que se lleva a cabo en España desde 1980. La última vió la luz con el Gobierno de Zapatero, en junio de 2010 y en plena crisis económica, y su eficacia ha sido más bien escasa como los demuestran los 5,3 millones de parados que se han alcanzado al cierre de 2011. Las perspectivas para el año en curso no son nada halagüeñas si nos fijamos en las previsiones de organismos internacionales y, de puertas adentro, en estudios como el que recientemente publicó el BBVA que anticipa que llegaremos a, 24,4% de paro, seis millones de desempleados. El propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ya advirtió esta semana de que la situación del empleo “empeorará” en 2012. El caso es que dos de los ejes fundamentales de la reforma son el abaratamiento del despido y la mayor flexibilidad de los convenios, algo que ya ha sido calificado por la izquierda y los sindicatos como un “ataque a los derechos de los trabajadores”. Los detalles que se han conocido en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros confirman la “agresividad” de la que habló el ministro de Economnía y Competitividad, Luis de Guindos, en Bruselas y explica que el jefe del Ejecutivo comentara que la reforma podía costarle una huelga. Frente a las críticas que ha suscitado incluso antes de que se aprobara, a medida que han ido trascendiendo algunos de sus contenidos, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha repetido varias veces a lo largo de su comparecencia que “el objetivo del Gobierno es luchar contra el paro y parar la sangría de desempleo”. Y la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, ha anunciado que “el decreto Ley sobre la Reforma Laboral se tramitará como Proyecto de Ley, porque el Gobierno quiere que se nutra con las aportaciones de todos los grupos políticos”.

“Es una reforma importante, de calado y completa” que “marcará un antes y un después” y que “creará las bases para volver a crear empleo”. Con estas palabras ha presentado la reforma laboral la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha calificado la reforma de “histórica” y ha explicado que ataca a los dos grandes problemas de nuestro mercado laboral: la dualidad y la rigidez. El Ministerio que dirige ya había avanzado que se centraría en cuatro líneas básicas: mejorar la empleabilidad de los desempleados, dar más estabilidad al empleo, fomentar la formación a lo largo de toda la vida laboral e introducir una mayor flexibilidad interna en las empresas. Concretamente, la reforma tiene un núcleo duro que ya anticipaba republica.com hace un par de días y que afecta al despido, la contratación y la negociación colectiva.

Despidos

La reforma acaba con la indemnización por despido improcedente de 45 días por año trabajado a través de la generalización del contrato de fomento del empleo estable de 1997 (33 días por año trabajado de indemnización por despido improcedente con un máximo de 24 mensualidades). En contra de lo que habían apuntado algunas informaciones, se respetarán los derecho adquiridos con anterioridad por los trabajadores.

Pero es que, además, el Gobierno cede ante la exigencia de la patronal de implantar el despido de 20 días por año trabajado en el caso de que se produzca por causas objetivas, aunque se redefinen los motivos, los que se refieren a las empresas en crisis o en pérdidas. Se entenderán por causas económicas cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, como la existencia de pérdidas actuales o previstas o la disminución persistente de su nivel de ingresos o ventas. En todo caso, se entenderá que es persistente si se produce durante tres trimestres consecutivos.

El decreto incluye un límite de dos años a la indemnización por cese de actividad para los directivos de entidades financieras. No se podrá duplicar los topes aprobados la semana pasada en el marco de la reforma financiera. Cuando el directivo haya sido objeto de sanción, se considerará despido disciplinario por lo que no tendrá derecho a ninguna indemnización. Los directivos de empresas públicas que sean cesados solo tendrán derecho a siete días por año trabajado con un límite de seis mensualidades y no tendrán derecho a ninguna indemnización si tenían una relación previa con la Administración que suponga su reingreso al dejar el cargo.

Contratos

Se crea un contrato indefinido para emprendedores para empresas de menos de 50 trabajadores con una deducción de 3.000 euros para menores de 30 años. Entre las ayudas a esta modalidad de contratación figura, además, que el trabajador que ha sido rescatado del paro pueda compatibilizar el 25% de la prestación con su nuevo sueldo, mientras que el empleador podrá deducirse en el plazo de un año el 50% del montante que al trabajador contratado le quede por percibir. Tendrá una duración del periodo de prueba de un año.

Se reforma el contrato de formación para que esté orientado a conseguir un empleo. “El trabajador podrá utilizar esta modalidad de contratación para formarse”, ha dicho Bañez en referencia aquellos jóvenes que abandonaron sus estudios para trabajar en la construcción y ha añadido que “el trabajador podrá formarse en su propia empresa como en Alemania“. La ministra de Empleo ha detallado que el contrato de formación podrá realizarse con trabajadores de hasta 30 años hasta que la tasa de paro no baje del 15%. Cuando ésta caiga por debajo de esa barrera, la edad máxima del contratado será de 25 años.

No habrá contrato único ni ‘minijobs’, pero el Ejecutivo pone en marcha un “contrato fijo a tiempo parcial”, que abrirá el mercado a los jóvenes en paro con unos sueldos limitados y despidos más baratos a cambio de estabilidad. Y se acaban los encadenamiento de contratos temporales más allá de 24 meses. Se reorganizan además las subvenciones o ayudas a la contratación para que cumplan el objetivo para el que fueron creadas, especialmente en lo que se refiere a los contratos de prácticas o de formación. Habrá bonificaciones de 3.600 euros para la contratación de jóvenes y de 4.500 para la de los parados de larga duración.

Convenios

Primarán los convenios colectivos de las empresas frente a los sectoriales. Sólo será necesario el pacto entre la dirección y los trabajadores, que no tienen por qué estar representados por los sindicatos, con la finalidad de que las empresas no recurran al despido cuando caiga la actividad, sino que puedan ajustar los contratos a la demanda de ese momento con medidas como el recorte de la jornada laboral y los sueldos. Todo esto supone, en la práctica, la limitación de la llamada “ultraactividad en los convenios”. El Gobierno limita a dos años la prórroga de los convenios colectivos vencidos, mientras que la “ultraactividad” permitía hasta ahora la prórroga casi indefinida de los convenios.

Además, se facilita a las empresas en dificultades la no aplicación del convenio de ámbito superior (descuelgue). En caso de que no exista acuerdo, las partes irán a la solución extrajudicial de conflictos y, en su caso, al arbitraje. De no ser así, se recurrirá a la Comisión Consultiva de Convenios Colectivos nacional o a sus equivalentes autonómicos, que nombrará un árbitro que resolverá en un máximo de 25 días.

Autónomos

Para favorecer la creación de empresas, se permitirá en el medio plazo que los jóvenes puedan capitalizar el 100% de la prestación por desempleo y no el 80% como hasta ahora, si montan un negocio propio.

Expediente de Regulación de Empleo

Se busca agilizar el proceso suprimiendo requisitos previos como el permiso administrativo. De esta manera, se satisface otra vieja reivindicación de la CEOE y de las multinacionales en España. En la Unión Europea sólo Grecia tiene una medida parecida. Esta reforma puede reducir también los costes del despido pues, hasta ahora, tanto el Ministerio de Empleo y Seguridad Social como las comunidades autónomas facilitan en mayor medida el Expediente de Regulación de Empleo si llega precedido de un acuerdo con los sindicatos.

Lucha contra el fraude en el paro

Se reforzará la lucha contra el fraude en el desempleo para intentar reducir los abusos y estimular la búsqueda de empleo. “No vamos a rebajar las prestaciones por desempleo, pero vamos a evitar fraude. Los desempleados que estén cobrando una prestación por desempleo puedan realizar un trabajo social para la comunidad”, ha explicado Fátima Báñez.

Lucha contra el absentismo

La reforma incluye otras medidas de flexibilidad como una muy rígida actuación contra el “absentismo”. Se desvincula el absentismo individual del trabajador de la media de la plantilla.

Intermediación privada

Se impulsará la participación del sector privado en la intermediación laboral dado el escaso éxito de los servicios públicos de empleo en esta materia (sólo consiguen colocar al 3% de los parados).

La norma también crea una cuenta de formación para cada trabajador y regula por primera vez el teletrabajo.

http://www.republica.com/2012/02/10/el-gobierno-aprueba-una-dura-e-historica-reforma-laboral-para-combatir-el-paro_449887/

 

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